España registró un nuevo episodio grave en su red ferroviaria: un tren de pasajeros descarriló en Cataluña tras chocar con un muro de contención que se desplomó sobre las vías. El hecho dejó un muerto y al menos 15 heridos, según los primeros reportes difundidos por autoridades de emergencia.
El accidente ocurrió en la provincia de Barcelona, donde el derrumbe del muro provocó el impacto y la salida de la formación de los rieles. Equipos sanitarios y de rescate trabajaron en el lugar para asistir a los pasajeros, con un operativo que incluyó decenas de efectivos y ambulancias movilizadas de urgencia.
Las primeras hipótesis apuntaron a que el colapso pudo estar relacionado con las intensas lluvias que afectaron la zona, aunque se aguardaban peritajes para determinar las causas exactas. Mientras tanto, el servicio quedó interrumpido y se dispusieron medidas de contingencia para reordenar la circulación ferroviaria.
En paralelo, se reportó un segundo incidente en la misma región: otro convoy sufrió una falla al perder un eje, luego de que rocas cayeran sobre la vía en la provincia de Girona. Ese episodio complicó aún más el funcionamiento del sistema en una jornada marcada por problemas en el transporte.
El nuevo siniestro se suma a una serie de episodios que volvieron a instalar el debate sobre el estado de la infraestructura ferroviaria, los controles de mantenimiento y la seguridad de las líneas más utilizadas por los pasajeros.






















