Las tres plantas de la firma láctea Verónica continúan paralizadas ante la falta de pago de las cuotas salariales adeudadas a los trabajadores nucleados en el gremio de Atilra. La empresa atraviesa un largo proceso de crisis que se acentuó en el último año.
Cabe recordar que la empresa había acordado con el sindicato en cuestión saldar una deuda salarial que se contrajo en los últimos meses, en medio de una crisis de producción que, según los empleados, fue autoinfligida por la propia conducción de la compañía. Ante el incumplimiento de los pagos de diciembre, que debían abonarse el 5 de enero, los trabajadores decidieron quitar su colaboración.
Además trascendió que la firma dejó de pagar el transporte que lleva a los empleados de la zona hasta la planta ubicada sobre la ruta nacional 34, por lo que el último lunes nadie pudo llegar hasta el predio.
En tanto, la láctea -con unos 700 empleados a cargo- no procesa materia prima por falta de insumos, mantiene una deuda de unos 60 millones de dólares con productores tamberos.
A mediados de 2024, la firma presentó ante la Secretaría de Trabajo de la Nación un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) que le permite despedir personal pagando el 50% del concepto indeminizatorio. A través de retiros voluntarios y otros acuerdos, se fue desprendiendo de parte de su equipo de trabajo, mientras veía reducido su nivel de producción.






















