Al mismo tiempo, el empleo formal continúa mostrando señales de debilidad: en abril se perdieron casi 29.000 puestos de trabajo y el mercado laboral acumula once meses consecutivos de retroceso.
De acuerdo con los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), los haberes de los trabajadores públicos y privados aumentaron en promedio un 1,8% durante mayo, mientras que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del mismo período fue del 2,1%.
La diferencia implica una nueva pérdida del poder de compra de los salarios registrados y deja atrás la tenue mejora que se había observado en abril.
El sector privado sigue siendo el más afectado
En el acumulado de los primeros cinco meses de 2026, los salarios del sector privado registrado crecieron un 12,3%, muy por debajo de la inflación acumulada del 14,7%. Esto representa una caída real del 2,1% en el poder adquisitivo de los trabajadores privados.
En tanto, los salarios del sector público aumentaron un 13,7% entre enero y mayo, reduciendo parcialmente la brecha con la inflación. En términos reales, los empleados estatales registran una pérdida del 0,9% de su poder de compra.
Dentro del empleo público, los trabajadores de las administraciones provinciales fueron quienes obtuvieron las mejores recomposiciones salariales, con un incremento acumulado del 14,1%, mientras que los empleados de la administración nacional recibieron aumentos del 12,4%.
El empleo formal continúa en retroceso
Al deterioro del salario real se suma la caída del empleo registrado. Según datos desestacionalizados del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), analizados por el diario Ámbito Financiero, durante abril se perdieron 28.736 puestos de trabajo formales.
Con ese resultado, el empleo registrado acumuló su undécima caída mensual consecutiva y alcanzó el nivel más bajo de los últimos cuatro años, reflejando la persistente debilidad del mercado laboral.
Un escenario de menor poder adquisitivo
Los datos muestran que, pese a la desaceleración de la inflación respecto de meses anteriores, las recomposiciones salariales continúan sin alcanzar para sostener el poder de compra de los trabajadores registrados.
La combinación de salarios que evolucionan por debajo de los precios y una sostenida destrucción de empleo formal configura un escenario complejo para el mercado laboral argentino, donde tanto el ingreso de los trabajadores como el nivel de ocupación continúan mostrando signos de deterioro durante 2026.
