La legisladora libertaria confirmó que avanzará judicialmente contra la mujer que la insultó y le escupió en la cara el pasado 20 de junio, en inmediaciones del Monumento a la Bandera.
En su publicación oficial, sostuvo que “cada agresión va a ser denunciada” y remarcó que en cada ocasión en que fue agredida físicamente “hubo consecuencias”, en referencia a este nuevo episodio protagonizado, según sus palabras, por “otra empleada pública del municipio”.
Cada agresión va a ser denunciada (como siempre). Cada vez que fui agredida físicamente la justicia tomó medidas, es decir, HUBO CONSECUENCIAS. Y lo acontecido en Rosario por parte de otra empleada pública (del municipio), también las tendrá. La violencia no tiene justificativo.… pic.twitter.com/CLQBUSxT6o
— Lilia Lemoine 🍋 (@lilialemoine) July 1, 2026
El hecho había ocurrido en la intersección de las calles Rioja y Buenos Aires, a pocas cuadras del Monumento Nacional a la Bandera, en el marco del acto oficial que encabezó el presidente Javier Milei. Según reconstruyó Versión Rosario, una mujer se plantó frente a la diputada y la increpó con la frase “tomátela de acá, facha de mierda”, para luego escupirle el rostro y darse a la fuga en bicicleta. El episodio quedó registrado en video y se viralizó rápidamente en redes sociales.
El abogado Germán Pugnaloni, director nacional de la Normativa y Enlace con la Justicia del Ministerio de Seguridad Nacional y representante de Lemoine, precisó que la denuncia se radicó al día siguiente de la agresión ante el Ministerio Público de la Acusación, que ya tomó declaración a la denunciante y solicitó medidas de resguardo. Según el letrado, la mujer que agredió a la diputada “está individualizada” y será la Justicia la que determine si su conducta constituye un delito o una contravención.
Lemoine agradeció públicamente a la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y a Pugnaloni por el acompañamiento. Desde el entorno de la diputada remarcaron que el objetivo de la causa es que la Justicia restrinja cualquier posibilidad de contacto y que el hecho “no quede impune”, en un contexto en el que, según Pugnaloni, no es la primera vez que Lemoine sufre una situación de asedio.
