La investigación por presunto enriquecimiento ilícito que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, entró en una etapa de mayor movimiento judicial con nuevas citaciones y declaraciones. Este martes se presentó en Comodoro Py la escribana Adriana Mónica Nechevenko, que intervino en varias de las operaciones inmobiliarias bajo análisis, mientras que el lunes ya había declarado el exfutbolista Hugo Morales, anterior propietario del departamento de Caballito donde hoy vive el funcionario.
Nechevenko participó en la compra de ese inmueble, en la hipoteca del departamento ubicado sobre la calle Asamblea y también en la adquisición de una casa en el country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz, a nombre de Bettina Angeletti, esposa de Adorni. Todas esas operaciones forman parte del expediente que lleva adelante el fiscal federal Gerardo Pollicita.
En paralelo, la fiscalía convocó a declarar como testigos a las cuatro mujeres que figuran en documentos oficiales como acreedoras del funcionario mediante garantías hipotecarias. Para el jueves 9 fueron citadas Claudia Sbabo y Beatriz Viegas, quienes vendieron el departamento de Caballito y, a la vez, le habrían facilitado US$100.000 cada una. Para el lunes 13 deberán presentarse Graciela Isabel Molina de Cancio y Victoria María José Cancio, señaladas como prestamistas de otros US$85.000 y US$15.000, respectivamente, con hipoteca sobre el inmueble de Asamblea.
Según la reconstrucción publicada por La Nación, la hipoteca sobre ese departamento fue formalizada el 15 de noviembre de 2025, el mismo día en que Angeletti compró la casa en Indio Cuá.
Morales, ídolo de Lanús y primer dueño del departamento de Miró al 500, declaró que en mayo de 2025 vendió esa propiedad por US$200.000 a Sbabo y Viegas. Luego, esas mismas mujeres se la vendieron a Adorni por un monto declarado de US$230.000. El exjugador relató además que, durante aquella primera operación, las compradoras estuvieron acompañadas por dos hombres jóvenes a quienes no logró identificar, un dato que ahora quedó bajo la lupa de los investigadores.
La fiscalía intenta determinar si las operaciones respondieron a préstamos genuinos entre particulares o si detrás existió otro entramado patrimonial o financiero. En ese marco, las nuevas declaraciones aparecen como piezas centrales para reconstruir cómo se financiaron las compras y qué rol cumplió cada uno de los intervinientes.




















