El inicio de la vacunación antigripal en Rosario mostró un escenario de fuerte demanda en farmacias, con turnos ya asignados en gran volumen y reposición de dosis en marcha. Sin embargo, el principal cuello de botella aparece entre los afiliados al Pami, ya que las vacunas destinadas a ese universo todavía no llegaron de manera regular a los locales, pese a que se trata de uno de los grupos de mayor riesgo.
Desde el Colegio de Farmacéuticos de Rosario señalaron que la campaña funciona con relativa normalidad para otras coberturas, pero advirtieron que este año la presión sobre el stock es mucho más alta que en temporadas anteriores. Según explicó Leonardo Jurado, ya se entregaron cerca de 15.000 turnos y los proveedores se quedaron sin dosis la semana pasada, por lo que se aguarda una nueva reposición en las próximas horas.
En el caso de los jubilados afiliados al Pami, la situación es más incierta. Las dosis ya fueron asignadas por región, pero la distribución todavía no se completó en las farmacias, lo que genera demoras en un segmento que concentra gran parte de la demanda de vacunación.
Para quienes buscan inmunizarse de manera particular, el costo de la vacuna ronda los $62.000. De todos modos, en la mayoría de los casos las obras sociales y prepagas cubren el acceso para quienes integran grupos de riesgo y ya realizaron los trámites correspondientes.
Así, la campaña comenzó antes que otros años por decisión del Gobierno nacional, pero en la práctica el despliegue no avanza con la misma velocidad para todos los sectores. En Rosario, la expectativa está puesta ahora en que lleguen nuevas partidas para sostener la demanda y evitar que el faltante complique a los pacientes más expuestos.




















