El intendente Pablo Javkin salió a cuestionar con dureza la decisión del Gobierno nacional de modificar el esquema de subsidios al transporte público a través del sistema SUBE y vinculó la medida con el nuevo aumento del impuesto a los combustibles.
Durante una recorrida por barrio ATE, el mandatario rosarino planteó que la resolución de la Secretaría de Transporte genera un perjuicio directo para los vecinos, ya que fija un tope para el cálculo de los aportes nacionales mientras, al mismo tiempo, encarece uno de los principales costos del sistema.
La medida mantiene el descuento del 55% para los beneficiarios de la Tarifa Social, pero establece valores de referencia con base en las tarifas vigentes al 30 de junio de 2026. En los hechos, eso limita el monto que Nación reconoce para subsidiar el boleto.
Javkin consideró que el criterio elegido es contradictorio. Según planteó, si el Gobierno nacional decide poner un techo al subsidio, debería acompañar esa decisión con una reducción de la carga impositiva sobre los combustibles, que impacta de lleno en los costos operativos del transporte urbano.
“Suben el impuesto a los combustibles y, al mismo tiempo, le ponen un tope al subsidio de la SUBE. Así terminan perjudicando al vecino por partida doble”, señaló el intendente.
El jefe municipal también apuntó contra el mecanismo de distribución de los fondos. Afirmó que Rosario mantuvo una política prudente en materia tarifaria y que, con el nuevo esquema, podrían verse más favorecidas las ciudades que aplicaron aumentos más fuertes en el boleto.
Para Javkin, el sistema termina “premiando” a los distritos que más incrementaron la tarifa, mientras deja en una posición más compleja a aquellas ciudades que intentaron contener los valores para los usuarios.
El intendente sostuvo que no se opone a discutir límites en los subsidios, pero remarcó que cualquier esquema de ese tipo debería ser actualizable y estar pensado para beneficiar realmente al pasajero.
En ese sentido, volvió a reclamar una mirada federal sobre el transporte. “Se recauda cada vez más por un lado y después esa plata no vuelve a las ciudades. Es la Argentina del revés: el vecino paga más, pero el recurso queda concentrado en la caja nacional”, cuestionó.
La discusión vuelve a poner sobre la mesa el reclamo de las ciudades del interior por la distribución de los subsidios al transporte, un tema que desde hace años genera tensiones con Nación y que impacta de manera directa en el precio del boleto.
