El Departamento de Justicia de Estados Unidos y la Comisión de Bolsa y Valores investigan una compleja red de préstamos y operaciones financieras vinculadas con Mark Walter, uno de los empresarios más poderosos del deporte y las finanzas norteamericanas.
Walter, CEO de Guggenheim Partners y de TWG Global, también es propietario de Los Angeles Dodgers y tuvo recientemente una participación mayoritaria en Los Angeles Lakers. La investigación busca determinar si aseguradoras bajo su control canalizaron miles de millones de dólares hacia empresas relacionadas sin informar adecuadamente esas operaciones a los reguladores.
Según la información publicada a partir de documentos y fuentes vinculadas con la pesquisa, un relevamiento interno habría detectado entre US$16.000 millones y US$20.000 millones en préstamos no declarados.
Por el momento no existen acusaciones formales ni condenas contra Walter.
Cómo habría funcionado el circuito financiero
La investigación se concentra principalmente en las aseguradoras Delaware Life, Clear Spring y EquiTrust.
La hipótesis bajo análisis sostiene que estas compañías habrían otorgado préstamos a firmas afiliadas mediante una red de intermediarios y sociedades de responsabilidad limitada, dificultando la identificación de los verdaderos beneficiarios.
Uno de los actores centrales es ABS Capital Company, conocida como ABS Capco, una firma creada por exejecutivos argentinos de Guggenheim Partners.
Según la información conocida, esa empresa habría funcionado como uno de los canales utilizados para derivar fondos desde las aseguradoras hacia otros negocios relacionados con Walter.
Este año, EquiTrust habría prestado US$500 millones a diez compañías creadas por el argentino Federico Hermida, directivo de ABS Capco.
También aparecen mencionadas otras firmas, entre ellas Amistad Financial, Bradford Allen y Hudson Trading.
El punto que encendió las alarmas
Las compañías aseguradoras pueden realizar operaciones con entidades relacionadas con sus propietarios, pero deben declararlas ante los organismos reguladores y respetar determinados límites.
El problema surgió cuando una revisión interna identificó miles de millones de dólares en préstamos que no habrían sido informados como transacciones entre partes relacionadas.
La pesquisa se habría profundizado después de una denuncia interna vinculada con irregularidades contables en una operación financiera en Medio Oriente.
A partir de esa pista, los investigadores comenzaron a analizar los vínculos entre ABS Capco, las aseguradoras y las empresas beneficiarias de los préstamos.
El antecedente argentino de Juan Ball
La conexión con la Argentina no es nueva.
En 2017, la SEC ya había analizado las relaciones financieras entre Guggenheim Partners y el empresario argentino Juan Ball. Sus compañías participaron en transacciones por cerca de US$1.000 millones con la firma norteamericana.
Ball, que anteriormente trabajó en Guggenheim, aparece relacionado con ABS Capco y con distintas estructuras financieras vinculadas con Walter.
Entre las operaciones examinadas años atrás figuró un préstamo de US$100 millones respaldado por intereses en 17 sociedades creadas poco antes de la transacción.
Bloomberg también había informado que ABS Capco participó junto con Walter en la compra de una residencia en Malibú valuada en US$85 millones.
Ball desarrolló una extensa trayectoria en el mundo financiero internacional y ocupó cargos en Lehman Brothers, Bear Stearns y Santander, además de desempeñarse en distintas áreas de Guggenheim.
Reestructuración y venta de activos
Desde que aumentó el escrutinio federal, el conglomerado de Walter comenzó a reorganizar parte de sus inversiones.
Delaware Life acordó desprenderse de hasta US$6.500 millones en activos considerados afiliados, mientras Clear Spring redujo en unos US$90 millones sus operaciones relacionadas.
Además, Walter acordó recientemente la venta de Los Angeles Lakers por US$12.500 millones, en una operación que todavía debe recibir aprobación de la NBA.
También comenzaron conversaciones preliminares para desprenderse de su participación en Chelsea, aunque todavía no existe un acuerdo cerrado.
El objetivo de estas operaciones sería aumentar la liquidez y reducir la exposición de las aseguradoras a préstamos vinculados con compañías del propio conglomerado.
La investigación federal sigue abierta y deberá determinar si detrás de la compleja ingeniería financiera existieron violaciones regulatorias, fraude o mecanismos destinados a ocultar la verdadera relación entre prestamistas y beneficiarios.
