En diálogo con LT3 Melina Gutiérrez, referente de ATE Rosario, señaló la gravedad del escenario y sus posibles consecuencias para los adultos mayores y el sistema de salud pública.
Gutiérrez explicó que desde hace aproximadamente 20 a 30 días circula con fuerza un rumor impulsado por la patronal hacia las jefaturas intermedias del PAMI que habla de una supuesta reestructuración y modernización del PAMI 1, concepto que desde ATE traducen claramente como ajuste, achique y desguace.
Según la dirigente gremial, esta reestructuración implicaría la pérdida de un hospital con el nivel de complejidad que hoy tiene el Policlínico PAMI 1 de Rosario. Esto no solo afectaría a la atención sanitaria, sino también a las fuentes de trabajo vinculadas al establecimiento.
El PAMI 1 de Rosario atiende actualmente alrededor de 25.000 cápitas, cuenta con aproximadamente 100 camas, servicios de terapia intensiva y una complejidad quirúrgica que hoy resulta clave para la atención de los adultos mayores.
Desde ATE advierten que, de concretarse los cambios, se derivarían cápitas al sector privado, se reduciría el número de camas y se perderían servicios críticos como la terapia intensiva y la capacidad quirúrgica. Esto dejaría a los jubilados “a la deriva”, especialmente considerando que la atención en el sector privado no siempre ofrece las mismas condiciones ni el mismo enfoque integral que un hospital preparado específicamente para adultos mayores.





















