Fotomultas en la mira: la Defensoría del Pueblo explicó cómo saber si un radar es legal y cuándo una infracción puede anularse
Con el tránsito de verano todavía activo y un nuevo fin de semana largo en el horizonte, la Defensoría del Pueblo de Santa Fe advirtió por el aumento de consultas vinculadas a fotomultas y controles de velocidad, especialmente de conductores que vuelven de viajar por Buenos Aires, Córdoba y Entre Ríos. El mensaje del organismo es claro: no toda multa es automáticamente válida, y antes de pagar o reclamar conviene verificar dos puntos clave: si la infracción existió y si el radar estaba habilitado y correctamente señalizado.
“Lo que venimos notando en el último tiempo es que se incrementó la cantidad de consultas de gente de distintas provincias”, explicó a VersiónRosario Leandro Piazza, de la Defensoría. Y marcó la primera recomendación: “Cuando reciben una multa, lo primero es saber si realmente pasaron por el lugar y si el radar está habilitado”.
El punto que muchos desconocen: reclamar puede costar el descuento
Piazza remarcó un detalle que suele pasar inadvertido y que incide en la decisión de hacer un descargo: si el conductor impugna, pierde el beneficio del pago voluntario (el descuento). “Si yo pasé por el lugar, el radar está habilitado y hago un descargo, pierdo el pago voluntario. A veces se hace peor el remedio que la enfermedad”, advirtió.
Por eso, el consejo es verificar primero la legalidad del dispositivo. “Nosotros alertamos para que no le cobren a la gente lo que no corresponde, pero no estamos en contra de las multas: defendemos el principio de legalidad del procedimiento”, sostuvo.
Qué exige la normativa para que una fotomulta sea válida
La Defensoría recordó que una parte importante del control vial se realiza con radares y sistemas automáticos, pero para operar legalmente deben cumplir requisitos mínimos:
- Homologación técnica del radar por el INTI.
- Intervención de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) como autoridad de aplicación.
- Ubicación aprobada y señalización adecuada que advierta al conductor que hay control de velocidad y cuál es la máxima permitida.
Cuando alguno de esos puntos falla, la infracción puede ser nula, sobre todo si se comprueba falta de cartelería o defectos formales en el acta.
Cómo chequear si el radar estaba habilitado
Según explicó Piazza, la verificación se puede hacer por canales oficiales. El dato concreto que aporta el organismo es que el conductor puede escribir a [email protected] para consultar si el radar estaba debidamente autorizado, y también acercarse a las delegaciones de la Defensoría en Rosario, Santa Fe o el interior provincial para recibir orientación.
“Desde acá podemos asesorar y decirle si el radar está o no habilitado, para que la gente tenga la tranquilidad de que, si cometió una infracción, lo que paga sea lo justo”, señaló.
Señalización: el talón de Aquiles en algunos operativos
Uno de los motivos más repetidos en las consultas es la sospecha de controles sin advertencia previa. Piazza dijo que tuvieron casos donde llegaron actas de infracción pero no se habría cumplido con la señalética. Ese punto es sensible: la señalización no es un detalle menor, es lo que le permite al conductor conocer el control y adecuar la velocidad.
Por eso, la Defensoría recomienda algo simple antes de viajar: chequear la ruta, identificar zonas de radares y recordar que, si faltan carteles o conos en operativos móviles, puede existir base para pedir una revisión.
Qué hacer si ya te llegó una infracción
La sugerencia oficial es actuar rápido. “Cuando reciba un acta, inmediatamente consulte si el radar está habilitado. Si no, que venga a la Defensoría o que se comunique”, indicó Piazza. Y agregó un paso operativo: en la notificación deben figurar el correo y teléfono del juzgado competente (Juzgado de Faltas o tribunal administrativo) para hacer allí también la consulta sobre plazos y procedimiento.
En síntesis, el organismo propone un criterio prudente: verificar primero y decidir después. Porque entre el pago con descuento, el descargo y la posible nulidad por fallas del sistema, la diferencia puede ser grande, tanto en el bolsillo como en el derecho a defensa.




















