En los tramos con mayor nivel de deterioro, los trabajos comprenden la demolición de cordones dañados, la reconstrucción de cunetas, la reparación de la base y la posterior colocación de nuevas losas de hormigón o capas de asfalto, según el tipo de calzada existente. En los sectores de hormigón, el material se reemplaza por el mismo sistema constructivo.
Desde el municipio explicaron que, en muchos casos, los baches se originan por fallas en la base de hormigón. Por ese motivo, las tareas requieren retirar el asfalto, reparar la estructura inferior y luego colocar una nueva capa de rodamiento. La base de hormigón tiene un espesor aproximado de 30 centímetros, mientras que la capa asfáltica alcanza unos 8 centímetros.
El plan también contempla un esquema de bacheo intensivo en distintos barrios, mediante la ejecución de nuevas carpetas asfálticas o losas de hormigón. Las obras de asfalto demandan entre cuatro y cinco días de ejecución, mientras que las de hormigón requieren más de 15 días debido al tiempo de fraguado del material.
Según indicaron desde el área técnica, el objetivo es realizar reparaciones estructurales y no solo superficiales, para prolongar la vida útil de las calzadas y mejorar la circulación en la ciudad.






















