Mientras desde el Gobierno Nacional celebran los números positivos de la macroeconomía, el superávit fiscal y la inflación a la baja, la retracción en el consumo sigue sosteniéndose a la baja.
El consumo medido por el INDEC en relación a la venta en supermercados registró su pico más bajo desde el año 2017 hasta ahora, registrando una baja del 3,8% mensual desestacionalizado.
En los primeros once meses del 2025 se redujo un 2,4%, en línea con una baja del salario real de los trabajadores registrados del 0,7% en los primeros diez meses del año, último dato disponible.
Del mismo modo los pagos a la hora de ir al supermercado siguen siendo en su mayoría realizados con tarjeta de crédito, que llega al 44.6% de las compras totales, mientras que el crecimiento de pedidos de préstamos para el pago de las mismas registró un crecimiento del 7,7%.
El director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), Hernán Letcher, afirmó en declaraciones a BAE negocios que: “El promedio de ventas entre diciembre de 2023 y noviembre de 2025 cayó 10,7% respecto a enero 2022-noviembre 2023, mientras que, en autoservicios mayoristas, la caída fue de 15,8% para el mismo período de comparación”




















