Un fin de semana de calor terminó con alarma en la costa entrerriana de Victoria, donde se registró una seguidilla de ataques de palometas que dejó decenas de personas con lesiones. La situación obligó a evacuar sectores de playa y a izar bandera roja como advertencia, en medio de escenas de preocupación entre turistas y vecinos.
Según se informó, el domingo la guardia del hospital Fermín Salaberry atendió a siete personas —entre ellas menores— con heridas de distinta gravedad. En paralelo, el guardavidas de Playa Victoria, Alejandro Martin, aseguró que asistió a 46 bañistas con mordeduras y que debió utilizar tres botiquines. Entre los casos más severos, mencionó a una víctima que perdió parte de un dedo por la agresión del pez.
Desde el hospital indicaron que los heridos habían ingresado al río en sectores donde el baño está prohibido, pese a la señalización. El guardavidas, con años de experiencia en el lugar, remarcó que la mayoría recibió curaciones en la playa, aunque varios fueron derivados por precaución. También advirtió que muchos visitantes ignoran los carteles y se meten igual, y recordó que el verano pasado se contabilizaron cientos de episodios similares en la zona, además de denunciar conductas que agravarían el fenómeno, como arrojar restos de comida al agua.
Las recomendaciones apuntan a extremar cuidados: evitar ingresar al río en zonas no habilitadas y no hacerlo con heridas abiertas. Especialistas explican que las palometas están presentes todo el año, pero se vuelven más activas cuando el agua se calienta y puede escasear el alimento; además, los ataques tienden a ocurrir en áreas de poca profundidad y cerca de nidos durante la reproducción.






















