Vecinos de Barrio Bella Vista advirtieron por una seguidilla de robos y escruches que, aseguran, se multiplicaron en las últimas semanas y golpean tanto a viviendas como a comercios. El reclamo central apunta a la falta de patrullaje y a una modalidad que se repite: intrusos que ingresan por los techos, recorren patios y pasillos internos, y se llevan desde bicicletas hasta elementos metálicos instalados en frentes y veredas.
“Esto quedó liberado. Pasás de noche y no pasa nadie”, resumió Guillermo, vecino del barrio, en diálogo con VersiónRosario.
“Antes había operativos, de golpe desaparecieron”
Según el testimonio, el quiebre se notó cuando bajó la presencia policial en la zona. “Era impresionante la cantidad de policía, había operativos que paraban a las motos. De repente desapareció”, relató. Y a partir de ahí, dijo, comenzó una escalada de delitos más pequeños que luego derivó en robos mayores: “Ahí empezaron a faltar los picaportes, los medidores de agua”.
Los vecinos describen un fenómeno que se expandió a un área comercial del barrio, sobre calle Godoy, donde se registraron hechos reiterados. “Todos los negocios de Godoy, yo vivo en Godoy y Constitución, todo ese pequeño centro comercial hasta Café Rata… los robaron”, aseguró Guillermo.
Aire acondicionado y metal: el botín que se repite
Entre los elementos más buscados, los vecinos señalan el material metálico que da a la calle: picaportes, cañerías y piezas de equipos. “Se roban todo lo metálico: picaportes, caños de aire acondicionado. Ahora los aires acondicionados son las nuevas víctimas”, dijo.
Pero, en muchos casos, la sustracción ni siquiera implica llevarse el equipo completo. “Te roban los caños. Ni siquiera se llevan el aire: destrozan todo”, añadió, describiendo un patrón de daño que deja costos altos de reparación.
Entraderas y “escruches” en viviendas
El problema no se limita a hurtos en la vía pública. Los vecinos denuncian escruches (robos en casas cuando no hay nadie), con ingresos por techos y avance por sectores internos de las propiedades. “Ingresan por los techos y roban elementos de patios y pasillos”, describieron.
Guillermo contó un caso personal: durante un viaje, delincuentes ingresaron y robaron en un consultorio familiar. “Yo me fui de vacaciones y le entraron a mi mujer, tiene un consultorio adelante, y me robaron todo: bicicletas, todo lo que había, hasta lo más mínimo”, afirmó.
Sospechas y una zona “tierra de nadie”
En el barrio también circulan sospechas sobre quiénes podrían estar detrás de los robos. “Por lo que pudieron ver, son esos muchachos que duermen en la calle. Están todo el día durmiendo porque están toda la noche haciendo travesura”, sostuvo Guillermo, aunque aclaró que se trata de lo que “se comenta” a partir de lo observado por vecinos.
La crítica principal, sin embargo, vuelve siempre al mismo punto: la ausencia de controles. “No sé si pasa por 27 o por Pellegrini, pero Godoy quedó abandonada. Es tierra de nadie”, insistió.
Con ese diagnóstico, los vecinos de Bella Vista piden refuerzo de presencia policial, patrullaje nocturno y operativos preventivos como los que, aseguran, existían antes. “Está completamente liberada esta zona”, cerró Guillermo.
