Crece la preocupación entre vecinos y ambientalistas por el posible impacto de una obra pública sobre el arbolado urbano. Desde la organización Protegiendo Nuestros Árboles advirtieron que, aunque el intendente Pablo Javkin les aseguró que no se talará ningún ejemplar, las tareas previstas implicarían una fuerte intervención sobre el entorno verde y podrían afectar seriamente las raíces.
Silvia Molina, integrante del espacio, sostuvo que el principal temor no pasa únicamente por una eventual extracción de árboles, sino por las consecuencias que puede generar la cementación del área y el movimiento de maquinaria pesada. Según explicó, ese tipo de intervenciones suele dañar el sistema radicular, debilitar los ejemplares y comprometer su estabilidad a mediano plazo.
En ese sentido, señaló como antecedente lo ocurrido en el Bosque de los Constituyentes, donde, según denunció, varios árboles habrían sufrido daños por el ingreso y la circulación de máquinas durante obras previas. Aunque en aquel caso no fueron removidos, aseguró que muchos ejemplares quedaron afectados y luego terminaron deteriorándose o cayendo.
Frente a ese escenario, vecinos de la zona comenzaron a organizarse y el último sábado realizaron una mesa de diálogo de la que participaron más de 100 personas. Desde entonces, mantienen reuniones y conversaciones permanentes para seguir de cerca la situación y reclamar información oficial sobre el proyecto.
Uno de los principales cuestionamientos apunta a la falta de documentación pública sobre la obra. Molina aseguró que, hasta el momento, no tuvieron acceso a planos ni detalles técnicos y que la única referencia concreta surgió de lo expresado por el propio intendente. También indicó que solicitaron una reunión con el secretario de Ambiente, Alejandro Luciani, pero que desde esa área les respondieron que no intervenían en el tema y que debían realizar las consultas ante el Licef.
Desde la organización consideran que la ausencia de información oficial constituye una señal preocupante. “Nos parece un atropello”, planteó Molina, al remarcar que otras obras impulsadas por el municipio o la provincia suelen contar con información disponible en los sitios oficiales, algo que —según indicó— no ocurre en este caso.
La referente ambiental también cuestionó el enfoque general de la gestión urbana y sostuvo que existe una política de “cementización” en la ciudad sin una mirada ambiental integral. En ese marco, vinculó esta situación con otras intervenciones recientes sobre espacios verdes y afirmó que Rosario atraviesa un proceso sostenido de pérdida de superficie parquizada.
Para los vecinos movilizados, la preocupación excede una obra puntual. Advierten que las decisiones que hoy se tomen sobre el patrimonio arbóreo tendrán consecuencias duraderas, no solo para quienes viven actualmente en la ciudad, sino también para las próximas generaciones.
