La comunidad universitaria volvió a reclamarle al Gobierno nacional el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, luego de que la Corte Suprema rechazara el recurso extraordinario presentado por el Ejecutivo. Desde los gremios docentes sostienen que la medida cautelar se encuentra vigente y que debe aplicarse de manera inmediata.
El planteo fue analizado en la Ciudad de Buenos Aires durante el Plenario de Secretarios Generales de CONADU, donde se evaluó el escenario posterior a la resolución del máximo tribunal. Allí se ratificó que los artículos 4° y 5° de la ley, vinculados a la actualización salarial y de becas, deben ejecutarse sin más demoras.
En ese marco, COAD llevó al encuentro la posición definida en su última asamblea: impulsar una votación nacional de plan de lucha para el segundo cuatrimestre. La propuesta contempla la suspensión total de actividades hasta que el Gobierno cumpla efectivamente con la Ley de Financiamiento Universitario.
Desde el gremio rosarino señalaron que, tras el receso invernal, convocarán a una nueva Asamblea Docente para evaluar las medidas de fuerza que se llevarán adelante dentro del plan de lucha salarial.
Entre las resoluciones del plenario, los gremios universitarios exigieron que el salario de julio, a cobrar en agosto, incorpore la totalidad de lo establecido por la ley. También reclamaron la inmediata convocatoria a paritarias para discutir una recomposición salarial acorde al deterioro acumulado.
CONADU resolvió además evaluar en el próximo plenario si el Gobierno cumple o no con el fallo judicial y, en caso de incumplimiento, avanzar con nuevas medidas de fuerza.
La Mesa Ejecutiva quedó mandatada para construir una acción política y administrativa junto al Frente Universitario, con el objetivo de exigirle al Ministerio de Capital Humano la aplicación inmediata de la cautelar y de la Ley de Financiamiento Universitario.
También se analizará el inicio de acciones legales correspondientes para garantizar el cumplimiento efectivo de la medida judicial.
El conflicto universitario continúa así en estado de tensión, con salarios deteriorados, reclamos presupuestarios pendientes y un segundo cuatrimestre que podría comenzar atravesado por nuevas medidas de fuerza si no hay una respuesta concreta del Gobierno nacional.
