El tren Rosario–Retiro cerró 2025 con una caída fuerte en la cantidad de usuarios: viajó un 27% menos de pasajeros que en 2024, lo que equivale a más de 70 mil personas que dejaron de elegir el servicio en apenas un año. La baja, advierten especialistas y organizaciones que siguen de cerca la situación del transporte público, no responde a una supuesta falta de demanda sino a un deterioro progresivo de la oferta: demoras más frecuentes, cancelaciones, menos previsibilidad y un viaje que se volvió cada vez más largo.
En el diagnóstico, aparece un patrón que excede al corredor Rosario–Buenos Aires. El retroceso del servicio se da en un contexto de reconfiguración del sistema ferroviario, con recortes y cierres de trenes regionales y de larga distancia en el interior del país. Para quienes lo usaban como alternativa económica, el combo de incertidumbre y pérdida de confiabilidad termina empujando pasajeros hacia opciones más caras o, directamente, fuera del sistema.
En ese marco, este martes 4 de febrero a las 9, el Observatorio Social del Transporte (OST) realizará un desayuno de trabajo con la prensa en el bar El Cairo, en Rosario, donde presentará un informe sobre los trenes de pasajeros de larga distancia y regionales cerrados durante los dos años de gestión del presidente Javier Milei. El documento también incluye los números de la caída de usuarios durante 2025 en distintos servicios del país, entre ellos el Rosario–Retiro. La exposición estará a cargo de Eduardo Toniolli, integrante del OST.






















