Tras quedar en el centro de las miradas por denuncias de corrupción ante una licitación sospechosa para el servicio de mantenimiento de dos centrales nucleares, Demian Reidel renunció al cargo de presidente de Nucleoeléctrica Argentina S.A (NASA), la compañía que se encarga de administrar y operar las centrales nucleares de la Argentina.
Hace más de una semana, Reidel había salido a rechazar las denuncias que salpican su administración al frente de esa Nucleoeléctrica y negó que las multimillonarias deudas personales que saldó en dos semanas durante enero tuvieran que ver con una trama de sobreprecios del 140% en servicios de limpieza, de informática y otras áreas de la Planta Central Nuclear Atucha.
El amigo de Milei saldó deudas personales por 825 millones de pesos en apenas 18 días del primer mes del año. En su defensa, Reidel dijo que en 2018 compró “con fondos propios una participación en un desarrollo inmobiliario en Argentina” que luego fue “vendiendo por etapas, sin apuro”. También que el 15 de diciembre del año pasado “vendió esa parte por 770.000 dólares” y que, tanto la compra como la venta, fueron “con fondos propios“, a la vez que agregó: “Cobré y cancelé la deuda”.
La cancelación de estas obligaciones bancarias coincide con un periodo de fuerte cuestionamiento acerca de los sobreprecios en las contrataciones de Nucleoeléctrica, que bajo su administración erogó adjudicaciones por un total de 20.417 millones de pesos.
El detalle de las denuncias sugirió irregularidades sistemáticas en los pagos y se sospecha que los pagos a proveedores solo se ejercen “luego del adelanto de una comisión del 5 por ciento del contrato”, una cifra que, aplicada al volumen total de compras, alcanzaría los mil millones de pesos.
Reidel podría ser sustituido por Juan Martín Campos, un bioquímico de la UBA que se especializa en en seguridad nuclear y en reactores. La vicepresidencia estará a cargo del ingeniero químico Martín Porro, quien preside además la Comisión de Energía Atómica (CNEA).
De esta manera, NASA renovó casi por completo la planta de autoridades y solo mantuvo a Diego Chaher, un funcionario clave en el proceso de privatizaciones que lleva adelante el gobierno de Milei. Además, fue ratificado Fernando Montserrat, quien se desempeña como Gerente General.
