Micaela Albornoz, la mujer rosarina de 32 años que permanecía desaparecida desde hacía varias semanas, fue localizada en Florianópolis, Brasil. Ahora, la investigación se concentra en establecer cómo cruzó la frontera utilizando la documentación de otra persona y cuál es su estado de salud mental.
La joven se encuentra físicamente en buenas condiciones y no presenta lesiones visibles, según informó Daniela Morales Leanza, abogada de la familia. Sin embargo, sus allegados solicitaron que sea sometida a evaluaciones psicológicas antes de avanzar con su regreso a la Argentina.
La preocupación del entorno está relacionada con antecedentes de salud mental y con el hecho de que, al momento de ausentarse, Micaela no se encontraba bajo tratamiento farmacológico. Por ese motivo, la familia pretende determinar si la decisión de viajar fue tomada de manera autónoma o si estuvo condicionada por su situación clínica.
El Consulado alertó sobre su aparición
La notificación de que Micaela había sido encontrada partió del consulado argentino en Brasil, que se comunicó con la Fiscalía de Córdoba. Esa jurisdicción había activado previamente alertas vinculadas con su búsqueda.
A partir de esa comunicación comenzó una coordinación entre autoridades brasileñas, el Ministerio de Seguridad de la Nación, el Gobierno de Santa Fe y la Justicia argentina.
El principal objetivo es garantizar la integridad de la joven y organizar su traslado de regreso a Rosario, aunque la familia pidió que cualquier decisión se adopte después de conocer el resultado de las pericias.
“La prioridad es determinar que cualquier manifestación de voluntad sea libre y no esté condicionada por sus antecedentes”, explicó la representante legal de los familiares.
El interrogante sobre el cruce fronterizo
Uno de los aspectos centrales de la investigación es establecer cómo Micaela logró ingresar en Brasil utilizando el DNI de una vecina.
La Justicia deberá reconstruir qué paso fronterizo utilizó, qué controles atravesó y si durante el viaje recibió ayuda de terceras personas.
La utilización de documentación ajena también abrió interrogantes sobre la actuación de los organismos migratorios. Los investigadores buscarán determinar por qué la diferencia entre la identidad de la pasajera y los datos del documento no fue advertida durante el cruce.
La aparición de Micaela puso fin formalmente a la búsqueda de paradero, pero no cerró por completo el expediente. Todavía resta esclarecer en qué contexto viajó, cuál fue su recorrido y qué circunstancias la llevaron hasta Florianópolis.
La familia espera su regreso
Los allegados recibieron con alivio la noticia de que la joven estaba con vida y en buen estado físico. No obstante, insisten en que debe recibir asistencia profesional antes de retornar a Rosario.
Las autoridades argentinas y brasileñas continúan con las gestiones diplomáticas y judiciales necesarias para definir el traslado.
Mientras tanto, la investigación seguirá abierta para reconstruir los movimientos realizados desde su desaparición y establecer si existieron fallas en los controles fronterizos.
