Desde la Asociación Rosarina de Transportes Escolares aseguran que la actividad atraviesa una situación compleja y solicitan medidas para aliviar los gastos, entre ellas la extensión de la antigüedad permitida de los vehículos y la reducción de tasas municipales.
Un sector que no logró recuperarse tras la pandemia
La titular de la entidad, Sel Ruiz Brizuela en conversación con Versión Rosario, explicó que el rubro sufrió una fuerte reducción en los últimos años.
“La pandemia hizo un genocidio con el transporte escolar. Éramos 320 unidades y hoy quedamos 180”, afirmó.
Según detalló, muchos trabajadores del sector aún arrastran deudas acumuladas desde ese período, lo que redujo considerablemente la rentabilidad del servicio.
Combustible en alza y costos difíciles de trasladar
A la caída en la cantidad de unidades se suma el incremento constante del combustible, uno de los principales gastos de la actividad.
Ruiz Brizuela señaló que durante 2025 el combustible aumentó alrededor de un 42%, con subas que en algunos momentos se registraban prácticamente cada semana.
“En lo que va de 2026 ya aumentó seis veces el combustible, y nosotros no podemos trasladar todos esos incrementos a las familias”, explicó.
En ese contexto, aseguró que muchos de esos costos terminan siendo absorbidos por los propios transportistas, lo que vuelve cada vez menos rentable el servicio.
Reclaman extender la antigüedad de las unidades
Entre los pedidos del sector aparece la posibilidad de extender la antigüedad permitida de los vehículos de 15 a 20 años.
Según explicó la dirigente, las unidades utilizadas para el transporte escolar suelen ser vehículos robustos, diseñados para trayectos largos y de gran capacidad, pero que en este servicio se utilizan a baja velocidad y con cargas moderadas.
“Son vehículos que circulan a unos 40 kilómetros por hora y con poco peso. Cuando los tenemos que vender a los 15 años están prácticamente nuevos”, sostuvo.
Falta de subsidios y reclamos al municipio
Desde la asociación remarcan que, a diferencia de otros servicios de transporte, el sector no recibe subsidios ni tarifas diferenciadas.
Además, señalan que no cuentan con acceso a créditos blandos para renovar unidades, como sí ocurre en otros rubros del transporte.
Ruiz Brizuela también cuestionó que algunas medidas de alivio económico aplicadas a otros servicios públicos no alcanzaron al transporte escolar.
“Hay servicios a los que les quitaron tasas o les redujeron costos administrativos, pero a nosotros no solo no nos sacaron nada, sino que en algunos casos nos aumentaron las tasas”, concluyó.

















