La caída de Newell’s Old Boys ante Rosario Central en el estadio Marcelo Bielsa terminó con incidentes en las inmediaciones. Al retirarse del lugar, un grupo de hinchas protagonizó enfrentamientos con la policía.
Los disturbios comenzaron con piedrazos contra edificios ubicados en avenida Pellegrini y Rodríguez. Como consecuencia, se registraron vidrios rotos, balcones dañados y otros destrozos. Ante la escalada, las fuerzas de seguridad respondieron con balas de goma y gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes.
En el playón donde debía salir el plantel y la dirigencia había un fuerte operativo policial. Aun así, se vivieron momentos de tensión, con personas intentando ingresar por la fuerza al sector de conferencias de prensa. Además de los daños materiales, muchos simpatizantes expresaron su enojo con cánticos contra los jugadores y las autoridades del club.

























