La iniciativa, que ya obtuvo despacho favorable en comisión, será votada en la próxima sesión y apunta a generar una fuente adicional de ingresos para los titulares del servicio.
La normativa autorizará la colocación de anuncios comerciales en el techo, las puertas traseras y la luneta de las unidades, bajo un esquema de contratación directa entre los propietarios de las chapas y las marcas interesadas.
Cómo será el sistema de publicidad
El proyecto establece que los avisos en el techo deberán instalarse sobre una estructura longitudinal de hasta 80 centímetros de largo y 35 de alto, respetando la identificación obligatoria de “Taxi” y el número de licencia.
En las puertas traseras se permitirán adhesivos de hasta 40 por 40 centímetros, mientras que en la luneta trasera el material deberá ser microperforado y traslúcido para garantizar la visibilidad desde el interior del vehículo.
La ordenanza también fija restricciones sobre el contenido de los anuncios: quedarán excluidos mensajes violentos, publicidad engañosa, promoción de actividades ilícitas, propaganda partidaria o cualquier material que vulnere derechos de niños y adolescentes o el interés público. El municipio conservará facultades de control y podrá ordenar el retiro de piezas que incumplan la normativa.
Acuerdos entre privados y sin nuevas tasas
Uno de los puntos centrales del proyecto es que no se aplicarán tributos adicionales vinculados a la incorporación de publicidad. Tampoco habrá procesos de licitación: cada titular podrá negociar directamente con las empresas interesadas el precio, la duración y las condiciones del contrato.
El texto establece que las condiciones económicas serán pactadas libremente entre las partes, sin intervención municipal en la fijación de montos.
Un ingreso extra en un contexto complejo
Desde el sector taxista consideran que la medida puede representar un alivio en un escenario de caída de viajes y mayores costos operativos. La posibilidad de sumar recursos complementarios —más allá de la tarifa tradicional— aparece como una alternativa para sostener la actividad.
La iniciativa toma como referencia experiencias implementadas en otras ciudades del país y del exterior, donde la publicidad en vehículos de transporte público forma parte del paisaje urbano.
Si la ordenanza se aprueba en el recinto, los taxis rosarinos podrán comenzar a incorporar anuncios comerciales en sus unidades una vez reglamentada la norma.




















