El paro había sido anunciado la semana pasada y contemplaba la interrupción de los encuentros previstos entre el jueves 5 y el domingo 8 de marzo. Sin embargo, la nueva situación podría modificar la decisión inicial.
El factor que cambió el escenario
La protesta se había resuelto en respuesta a lo que la dirigencia interpretó como una interferencia judicial en la conducción institucional del fútbol argentino, en el marco de una investigación por presuntas irregularidades impositivas.
La causa involucra a las máximas autoridades de la entidad y está vinculada a una supuesta apropiación indebida de impuestos y aportes de la seguridad social por más de 19.000 millones de pesos.
No obstante, el juzgado interviniente dispuso la postergación de las declaraciones indagatorias previstas para esta semana. Esa determinación alteró el contexto que había motivado el paro y abrió la puerta a una revisión de la medida.
La decisión, en manos de los dirigentes
Con este nuevo panorama, el Comité Ejecutivo deberá evaluar si mantiene la suspensión anunciada o si habilita el normal desarrollo de la competencia.
De confirmarse el levantamiento del paro, la fecha del Torneo Apertura se disputaría según el calendario previsto. En caso contrario, la jornada quedaría postergada a definir.
La resolución final se conocerá tras la reunión de este martes, en un clima de expectativa tanto en el ámbito dirigencial como deportivo.




















