La iniciativa, impulsada por Martín Rosúa junto a legisladores del oficialismo, busca actualizar la normativa vigente y reforzar las herramientas para prevenir el maltrato y fomentar el cuidado responsable.
El proyecto establece un enfoque integral que combina sanciones más severas con políticas de prevención y educación. En ese sentido, propone que los animales dejen de ser considerados “cosas” para pasar a ser sujetos de derecho, además de implementar multas en “Unidades de Alimento Animal”, que serán destinadas a protectoras y organizaciones.
También contempla la creación de un registro de infractores que impedirá a quienes cometan maltrato acceder a cargos públicos, refuerza el control sobre criaderos y endurece sanciones contra establecimientos clandestinos. A su vez, prohíbe prácticas como la tracción a sangre, las carreras de perros y los espectáculos con animales, y habilita a las ONGs a representar legalmente a los animales en casos de abuso.
Además de las sanciones, la iniciativa incorpora medidas orientadas a la prevención, como campañas masivas y gratuitas de esterilización y vacunación, la obligación de asistir a animales heridos o atropellados y programas educativos sobre tenencia responsable. En la misma línea, se prevé la creación de un fondo provincial específico para políticas de protección animal.
El proyecto no solo apunta a castigar el maltrato, sino a generar un cambio cultural profundo, pasando de una lógica reactiva a un enfoque preventivo basado en la educación y la concientización. De avanzar en la Legislatura, Santa Fe se sumaría a las jurisdicciones que ya adoptan una mirada más amplia sobre el bienestar animal, en línea con tendencias globales.





















