En un tema que sigue conmocionando a la localidad y a todo el país el letrado pidió un poco de cordura a la hora de compartir contenidos en redes sociales y sacar conclusiones por parte de los medios de comunicación, teniendo en cuenta especialmente que se trata de menores.
Actualmente el joven agresor permanece alojado en un instituto especial para menores en la ciudad de Santa Fe, luego de ser trasladado desde su localidad. En las próximas horas, se realizará la audiencia de atribución de cargos ante el juez de menores y el fiscal a cargo del caso.
Uno de los aspectos que comenzó a circular tras el hecho es la posibilidad de que el adolescente haya sido víctima de bullying. Sin embargo, el abogado defensor, Néstor Oroño, fue claro al respecto en declaraciones brindadas a LT3:
“Hoy por hoy es una sospecha, una línea de investigación, que de ninguna manera va a llevar a justificar este hecho; a lo sumo, a entender el cuadro psicológico, psiquiátrico del chico.”
En ese sentido, remarcó que no hay elementos confirmados hasta el momento y que, incluso si se comprobara, no modificaría la gravedad del hecho, sino que serviría únicamente para contextualizar la situación del menor.
El abogado aclaró además que desde el punto de vista legal, el caso se encuadra en la Ley 22.278, ya que la nueva normativa que baja la edad de imputabilidad recién entrará en vigencia en septiembre.
Oroño confirmó además que el adolescente estaba bajo tratamiento psicológico antes del ataque. Según explicó, sus padres habían detectado conductas preocupantes, como autolesiones —se había cortado los brazos— y aislamiento.
Sin embargo, subrayó que no existían antecedentes de agresividad hacia terceros ni indicios que anticiparan un hecho de estas características. Incluso, compañeros del joven lo describían como una persona pacífica, lo que refuerza la falta de señales claras previas.
El acceso al arma y las dudas abiertas
Respecto al arma utilizada, se trataría de una escopeta de repetición. El abogado aclaró que no pertenecía ni al padre ni a la madre del menor, aunque no pudo precisar su origen. Este punto también forma parte de la investigación, en un contexto donde el acceso a armas de fuego vuelve a quedar en discusión.
El estado emocional del adolescente
Uno de los elementos más delicados del caso es el estado emocional del joven. Según relató el abogado, el menor expresó un profundo malestar con su vida.
Incluso, manifestó que desde hace años atraviesa una lucha interna sobre si continuar o no viviendo, lo que evidencia un cuadro psicológico complejo que será clave en la evaluación judicial.






















