La ciudad de San Cristóbal atraviesa horas de profundo dolor por la despedida de Ian Cabrera, el adolescente de 13 años asesinado en el ataque armado dentro de la Escuela N° 40 Mariano Moreno. El velatorio comenzó el lunes por la noche, poco después del homenaje con velas realizado frente al establecimiento, y este martes por la mañana continuaba la despedida en una sala del centro de la ciudad. El cortejo fúnebre fue previsto para las 10.30 con destino al cementerio municipal.
La despedida se desarrolla en un clima de fuerte conmoción social. Familiares, amigos, compañeros y vecinos se acercaron desde anoche para acompañar a la familia y rendir homenaje al chico, cuya muerte sacudió a toda la comunidad educativa santafesina.
En paralelo al dolor por la pérdida, comenzaron a aparecer las primeras consecuencias del trauma colectivo que dejó el ataque. Según trascendió, algunas familias evalúan cambiar a sus hijos de escuela, mientras que las autoridades dispusieron la suspensión de clases hasta el próximo lunes. Además, no se descartaba una nueva caminata en señal de despedida y pedido de justicia.
La muerte de Ian dejó a San Cristóbal atravesada por una mezcla de angustia, incredulidad y necesidad de respuestas. La despedida del adolescente, en ese contexto, se convirtió también en una expresión pública del impacto que el tiroteo dejó en toda la ciudad.





















