La decisión del gobierno de Santa Fe de impulsar capacitaciones para referentes con el objetivo de prevenir el acoso digital fue valorada de manera positiva por Sadop Rosario, aunque desde el gremio docente advirtieron una fuerte contradicción entre esa política pública y el comportamiento que, según denuncian, mantiene la propia administración provincial en el terreno de las redes sociales.
El secretario general de Sadop Rosario, Martín Lucero, sostuvo que la iniciativa oficial representa una herramienta educativa necesaria, pero cuestionó con dureza que el Estado promueva acciones contra la violencia digital mientras, al mismo tiempo, es señalado por utilizar cuentas falsas, trolls y campañas de hostigamiento contra voces opositoras.
Según planteó, el problema no radica en el programa en sí, sino en la falta de coherencia entre el mensaje institucional y las prácticas que atribuye al oficialismo. En ese sentido, afirmó que la provincia debería comenzar por dar una señal concreta de ejemplaridad antes de encarar instancias de formación sobre convivencia digital.
Lucero aseguró que desde Sadop vienen proponiendo la firma de un acuerdo de convivencia digital que permita erradicar este tipo de maniobras del debate público. La iniciativa, explicó, apunta a desterrar el uso de cuentas apócrifas, campañas paralelas, noticias falsas y estrategias de agresión destinadas a desacreditar a dirigentes o sectores disidentes.
Para el dirigente sindical, la discusión excede el plano estrictamente político y se vincula con el ejemplo que los adultos ofrecen a las nuevas generaciones. Advirtió que, si desde la dirigencia se naturalizan prácticas de hostigamiento, difamación y violencia en redes, será difícil evitar que esos comportamientos se reproduzcan entre jóvenes y adolescentes.
En esa línea, remarcó que la construcción de una convivencia democrática más sana en el mundo digital requiere un compromiso real por parte de quienes ocupan responsabilidades institucionales. A su entender, no alcanza con promover capacitaciones si no existe una decisión política clara de abandonar las herramientas de agresión y manipulación que, según denunció, siguen activas en el escenario provincial.
De este modo, desde Sadop marcaron una posición ambivalente frente a la iniciativa oficial: por un lado, acompañan la puesta en marcha de un programa para prevenir el acoso digital; por otro, exigen que el Estado provincial revise sus propias prácticas y avance en la eliminación de mecanismos que, según advierten, alimentan la violencia política en las redes.





















