Aunque a nivel nacional el fin de semana largo fue definido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) como de “baja intensidad”, en Rosario y en distintos puntos de Santa Fe el balance fue positivo, impulsado por los viajes de cercanía, la agenda cultural y los eventos masivos. A nivel país se movilizaron 1.012.000 personas y el impacto económico superó los $231.084 millones, en un contexto marcado por estadías más cortas, consumo cuidado y predominio de escapadas breves.
En Rosario, el movimiento dejó números alentadores. De acuerdo con estimaciones oficiales, unas 40.000 personas llegaron a la ciudad entre el viernes y el martes, generando un derrame cercano a los $3.000 millones en hotelería, gastronomía y transporte. El desempeño local quedó en línea con una tendencia que favoreció a los centros urbanos y destinos próximos, beneficiados por viajeros que optaron por reducir distancias y gastos sin resignar salidas durante el feriado.
La programación cultural y recreativa fue uno de los principales motores de esa dinámica. La Fiesta Nacional del Helado Artesanal volvió a ubicarse entre los grandes atractivos del fin de semana, con una convocatoria estimada en 65.000 personas en el Parque Nacional a la Bandera. A eso se sumaron recitales, ferias y propuestas como la Semana del Vermut, el Cumbión del Paraná y las Noches de Lunario, que ayudaron a sostener la circulación de visitantes y el consumo en distintos puntos de la ciudad.
El buen desempeño de Rosario se integró a un panorama provincial también favorable. El Ministerio de Desarrollo Productivo de Santa Fe estimó que el fin de semana largo dejó un impacto económico de más de $18.006 millones, con la participación de más de 60.000 turistas y excursionistas y un gasto promedio diario de $94.100. En ese marco, el gobierno provincial destacó el peso que vienen ganando la cultura, el deporte y los grandes eventos como dinamizadores de la economía regional.
En el sur santafesino, además de la actividad registrada en Rosario, sobresalieron otras convocatorias de gran escala, como el Salón del Automóvil 2026 en Funes, que reunió a 250.000 asistentes, y el festival Funes Vibra, que sumó más de 10.000 personas. Esa agenda, complementada con propuestas en Santa Fe capital, Rafaela, Reconquista, Helvecia y otras localidades, reforzó el perfil federal del movimiento turístico durante el feriado.
De todos modos, el repunte provincial convivió con un escenario nacional más moderado. Según CAME, el segundo fin de semana largo del año mostró un turista austero, enfocado en viajes cortos y en actividades gratuitas o de menor costo. El gasto promedio diario se ubicó en $103.793 y la estadía media fue de 2,2 noches, una cifra que, para la entidad, reflejó las limitaciones que aún impone el contexto económico sobre el turismo interno.
Con ese telón de fondo, Rosario logró destacarse una vez más como uno de los polos urbanos que mejor capitalizó el feriado, apoyada en una agenda intensa y en la capacidad de convertir sus eventos culturales en movimiento económico concreto. Mientras la provincia ya se prepara para la próxima fecha fuerte con la programación de Semana Santa, el fin de semana largo dejó una señal auspiciosa para el sector turístico local.




















