Desde uno de los palcos de la Cámara de Diputados, Romina Monzón siguió en vivo la votación que terminó con la media sanción de la Ley Penal Juvenil y no ocultó su emoción. Es la madre de Jeremías Monzón, el adolescente santafesino de 15 años asesinado en diciembre, un caso que volvió a encender el debate sobre la edad de imputabilidad.
La norma aprobada este jueves por 149 votos a favor y 100 en contra fija como eje la baja de la edad de imputabilidad de 16 a 14 años. “Esto va a ser un legado de nuestros hijos para que no siga pasando”, dijo Romina en declaraciones televisivas, al explicar que la reforma no cambiará el curso del proceso que investiga el crimen de su hijo, ya que la ley no es retroactiva.
“La ley no cambia lo de mi hijo, pero puede evitar otras historias”
Monzón remarcó que, aun con el cambio legal, los imputados por el asesinato de Jeremías —adolescentes de 14 años— no verán modificada su situación judicial inmediata. Sin embargo, sostuvo que la discusión no se agota en ese caso: para ella, la reforma deja un precedente que puede impactar en futuras causas donde menores cometan delitos graves.
También cuestionó el enfoque del sistema vigente y afirmó que, hoy, “no se pone el foco en las víctimas”. En ese sentido, relató que siguió la sesión junto a otras madres atravesadas por hechos similares y respondió a quienes minimizaron la incidencia estadística de delitos graves cometidos por menores: “Ese ‘número insignificante’ es la vida de mi hijo y la de tantas familias”, sostuvo.
Qué incluye el proyecto aprobado en Diputados
Además de bajar la edad de imputabilidad, el texto votado en la Cámara baja establece un tope de 15 años de prisión para delitos graves —entre ellos homicidios, robos violentos, abusos sexuales o secuestros— y prevé un abanico de medidas alternativas para casos de menor escala penal: desde amonestaciones y restricciones de acercamiento hasta tareas comunitarias, monitoreo electrónico y reparación del daño.
El caso que reactivó la discusión
El homicidio de Jeremías Monzón tuvo fuerte impacto público por la violencia del ataque y por la edad de los involucrados. Según la reconstrucción del caso citada en la cobertura, el adolescente fue encontrado muerto en un galpón abandonado en Santa Fe y la investigación apunta a la participación de una adolescente de 16 años como instigadora, junto a otros menores.
