En el expediente de la quiebra de Bioceres S.A., el juez rosarino Fernando Mécoli avanzó con un paso clave: designó a las síndicas que deberán ordenar la información contable y determinar, con precisión, la magnitud del default y los activos disponibles para afrontar acreencias.
Las elegidas son las contadoras Vanesa Lorena Beccacece, Gabriela Marta Gorini y María Lorena Chacón, que quedarán a cargo de una tarea técnica central en todo proceso concursal: desde la verificación de créditos hasta el relevamiento patrimonial real.
El contexto es el ya conocido: una empresa histórica del polo biotech rosarino, hoy quebrada, atravesada por una guerra interna entre el CEO Federico Trucco y el accionista dominante Juan Sartori, con acusaciones cruzadas y un derrumbe que terminó en tribunales.


















