El gobierno provincial admitió que las protestas de sectores de la Policía de Santa Fe frente a la Jefatura de la Unidad Regional II, en Rosario, tienen impacto en la “normalidad” del servicio, aunque aseguró que la fuerza “está trabajando en un nivel de operatividad aceptable”.
Así lo expresó el secretario de Análisis y Gestión de la Información del Ministerio de Justicia y Seguridad, Esteban Santantino, quien sostuvo que “es difícil tener un canal de diálogo” y señaló que el conflicto podría destrabarse “mejorando aspectos en los canales de comunicación”.
Mientras tanto, este jueves continuaban las protestas en Ovidio Lagos al 5200, con tránsito interrumpido, quema de neumáticos y patrulleros con sirenas encendidas, en una jornada marcada por el reclamo salarial y por el malestar dentro de la fuerza.
“Mentiría si decimos que estamos en total normalidad, pero estamos trabajando minuto a minuto con niveles aceptables”, remarcó el funcionario, quien afirmó que el canal de diálogo “está abierto y no lo vamos a cerrar nunca”. Además, reconoció que la situación más compleja se registra en Rosario, aunque sostuvo que “hay preocupación pero no es una situación crítica”.



















