Tras las protestas de policías de las últimas horas frente a la Jefatura de Rosario, que derivó recientemente en el pase a disponibilidad de 20 agentes de la fuerza, el Ministerio Público de la Acusación (MPA) inició este martes una investigación contra estos efectivos corridos por posible delitos de incumplimiento de los deberes de funcionario público y abuso de autoridad.
Según lo comunicado, la investigación se abre para tratar de establecer si el personal policial no habría cumplido con el servicio al que estaban afectados. Las medidas serán llevadas adelante por la Unidad de Flagrancia y Turno y por la Unidad Fiscal Especializada en Corrupción Funcional y Violencia Institucional.
El MPA también se abocará al análisis de las actuaciones en aquellos casos en que la conducta desplegada por el personal policial haya comprometido la seguridad pública, particularmente si se hubiere producido un hecho delictivo que pudo haberse evitado con la normal prestación del servicio.
“Un reclamo legítimo, pero con intereses detrás”
El ministro de Seguridad de la Provincia, Pablo Cococcioni, sostuvo que el reclamo salarial y laboral tiene “legitimidad en el fondo”, pero planteó que la protesta actual se vio atravesada por “otros intereses” y denunció la presencia de personas “encapuchadas o con la cara tapada” que habrían intentado mezclarse entre los manifestantes.

En esa línea, afirmó que se detectó intervención de allegados a “sectores desplazados” de la fuerza, algunos vinculados a causas de corrupción con implicados detenidos.





















