El juez Fernando Sosa dictó prisión preventiva por tres meses contra el agente de Bolsa Pablo Arcamone y su colaborador, el contador Martín Fernández, acusados de múltiples estafas financieras cometidas a través del denominado “Grupo América”. Ambos permanecerán detenidos hasta el 27 de noviembre mientras avanza la investigación.
La medida incluyó el embargo de bienes, la inmovilización de fondos y la notificación al Banco Central, a la Comisión Nacional de Valores y a los mercados bursátiles. Según el fiscal Sebastián Narvaja, los imputados habrían montado un esquema de captación de ahorros por fuera del circuito regulado, ofreciendo rendimientos del 13% en dólares a 180 días sin respaldo real ni transparencia.
En la imputación inicial se acreditaron trece estafas por 1,3 millones de dólares, aunque las querellas calculan que la defraudación podría superar los seis millones. El caso también reveló irregularidades contables en los registros de los ejercicios 2019 a 2022 y la supuesta inclusión de propiedades rurales en fideicomisos que nunca existieron.
Desde la defensa, Arcamone rechazó las acusaciones y planteó que la empresa enfrentaba una crisis económica que intentaba sortear mediante un concurso de acreedores, aunque la Justicia consideró que las pruebas presentadas justifican la prisión preventiva.