Los controles de peso a camiones volvieron a encender alarmas en las rutas santafesinas. En una serie de operativos realizados durante enero, se registraron infracciones por sobrecarga de hasta 25 toneladas, una práctica que no solo multiplica el riesgo de siniestros, sino que también acelera el deterioro del pavimento.
Los procedimientos fueron coordinados entre la Agencia Provincial de Seguridad Vial y Vialidad Provincial, y se desplegaron en puntos clave de circulación. En total, se llevaron adelante 19 operativos en los que se pesaron casi 200 vehículos de gran porte, con resultados que confirmaron un problema persistente: transportes que circulan muy por encima de los límites permitidos.
Desde el área de control remarcaron que el exceso de carga impacta en varios frentes. Por un lado, compromete la estabilidad del camión, alarga distancias de frenado y aumenta la posibilidad de vuelcos o choques. Por el otro, castiga a las rutas con un desgaste que termina costando millones en reparaciones y afecta a todos los usuarios del sistema vial.
Las sanciones previstas para este tipo de faltas pueden trepar hasta los $18 millones, especialmente en los casos más graves. En algunos operativos, además, se avanzó con medidas complementarias para evitar que los vehículos continúen viaje sin regularizar la carga, en una señal de endurecimiento frente a incumplimientos reiterados.
La Provincia sostiene que los controles buscan prevenir tragedias y proteger la inversión en infraestructura, en un escenario donde el tránsito pesado tiene un peso determinante en la vida útil del asfalto. En esa línea, anticiparon que los operativos continuarán durante el verano en corredores estratégicos de la red vial santafesina.





















