En lo que se enmarca como un despegue frustrado, la empresa Aerolíneas Argentinas suspendió de forma definitiva todos los vuelos proyectados desde Rosario, Córdoba y Tucumán hacia Miami, Estados Unidos. Dichos viajes se habían lanzado como motivos del mundial que está próximo a jugar en el norte del continente.
La decisión deja un tendal de pasajeros rosarinos y de la región en un limbo logístico. A las puertas del Mundial de Fútbol 2026 —que comienza el próximo 12 de junio—, quienes planearon su viaje desde el Aeropuerto Internacional de Rosario (AIR) ahora se verán obligados a sumar tramos extra y escalas imprevistas para llegar a destino.
Según fuentes cercanas al AIR, la aerolínea de bandera “tomó la decisión de cancelar primero los vuelos de Córdoba y, consecutivamente, los de Rosario”. Poco después, la ruta programada desde Tucumán corrió la misma suerte.
“La demanda no fue la que se esperaba”, reconocieron desde el sector a La Capital. El volumen de pasajes vendidos no alcanzó el mínimo necesario para justificar la operación. La propia web oficial del aeropuerto rosarino eliminó de su grilla a la ciudad de Florida como posible destino.
Además, el costo de combustible también incidió, sostener una ruta de casi 13 horas de duración con una ocupación baja se transformó en un combo financieramente inviable para la compañía.
La grilla que no fue
El plan original de la compañía aérea buscaba descentralizar los vuelos internacionales y facilitar el traslado de los hinchas hacia la cita mundialista sin necesidad de pasar por Buenos Aires. El cronograma frustrado contemplaba un esquema de 7 frecuencias semanales en total para el interior mediante “escalas técnicas” de reabastecimiento en Punta Cana, operadas con aeronaves Boeing 737 MAX 8.