La circulación indebida de autos sobre espacios verdes volvió a encender alarmas en Rosario. Esta vez, la Municipalidad investiga a un mismo vehículo que habría ingresado a dos parques distintos, en una conducta que las autoridades califican como temeraria y consciente.
El caso comenzó a partir de un video recibido durante las últimas horas, donde se observa a un auto circulando por el interior del Parque Alem, en una zona no habilitada para el tránsito vehicular. A partir de ese material, el Centro Integrado de Operaciones de Rosario (CIOR) inició tareas para identificar la patente y cruzar información con otros registros.
Según explicó Ezequiel Escobar, director del CIOR, el vehículo detectado tendría relación con otro episodio similar ocurrido en el Parque Sunchales. “Cuando cargamos la patente, nos ubica en los dos lugares. Por eso estamos reuniendo el material probatorio para elevar las actuaciones a Fiscalía”, indicó.
Desde el municipio señalaron que el conductor sería una persona vinculada a algún tipo de emprendimiento o actividad comercial en parques, y que esta podría ser su forma habitual de acceder a esos sectores. Sin embargo, remarcaron que esa situación no justifica el ingreso con un vehículo a espacios destinados al uso recreativo y peatonal.
La gravedad del caso, según Escobar, no sólo está en la infracción en sí, sino también en la forma en que se observa circular al auto. En los videos, el vehículo aparece desplazándose por sectores donde puede haber personas caminando, descansando o realizando actividades al aire libre, e incluso acelerando al salir del parque.
“Esto configura una conducta temeraria. No se trata únicamente de circular por un lugar prohibido, sino de hacerlo sabiendo que no corresponde y poniendo en riesgo a otras personas”, sostuvo el funcionario.
El municipio trabaja ahora en la consolidación de las pruebas para determinar si se trata efectivamente del mismo vehículo en ambos episodios. El caso del Parque Sunchales ya estaría identificado, mientras que el del Parque Alem se encuentra en proceso de verificación.
La conducta podría encuadrarse en las sanciones previstas por el nuevo Código de Convivencia. La definición final quedará en manos del Tribunal de Faltas, aunque desde el Ejecutivo anticipan que, de confirmarse la reiteración y la intencionalidad, la multa podría ubicarse en el tramo más severo previsto para este tipo de infracciones.
Escobar diferenció estos casos de otros episodios recientes, donde el descargo del conductor y el contexto permitieron una evaluación particular. “En los dos hechos de hoy entendemos que hay animosidad”, remarcó.
El municipio busca acelerar la identificación del responsable y reforzar el mensaje de que los parques no son vías de circulación vehicular. La preocupación oficial apunta a evitar que este tipo de prácticas se naturalicen y a prevenir situaciones de riesgo en espacios públicos de alta circulación peatonal.
