La restauración del Monumento Nacional a la Bandera volvió a quedar en suspenso. La empresa Dyscon, a cargo de los trabajos, comunicó que desde el 2 de marzo de 2026 decidió paralizar la obra por la falta de pagos del Estado nacional, que —según detalla— arrastra certificados impagos desde octubre y acumuló una deuda superior a los $1.421 millones.
La interrupción llega cuando resta cerca de un 30% de los trabajos y vuelve a poner en duda el cronograma que apuntaba a llegar con el Monumento en condiciones para el 20 de junio. La firma sostuvo que adoptó la medida “con profunda preocupación” luego de agotar instancias administrativas y de diálogo, y remarcó que venía sosteniendo avances con recursos propios para no frenar un proyecto de alto valor simbólico.
En el comunicado, Dyscon aseguró haber cumplido sus obligaciones “en tiempo y forma” y dejó abierta la puerta a retomar tareas de inmediato si se regularizan los pagos. Mientras tanto, quedan en stand by intervenciones sensibles como el ascensor al mirador, trabajos en la Sala de las Banderas, la fuente que rodea la proa y otros sectores del complejo.





















