La secuencia de intimidaciones contra instituciones educativas sumó este martes un nuevo episodio en barrio Ludueña, donde la comunidad de las Escuelas “Padre Edgardo Montaldo” (Obra de Don Bosco) denunció que apareció un lienzo escrito con aerosol colgado en la puerta del complejo ubicado en Humberto Primo 2401.
A través de un comunicado fechado en Rosario, 10 de marzo de 2026, la institución informó que tomó conocimiento del hecho durante la mañana y que activó los pasos previstos: “Se ha actuado de acuerdo a los protocolos, informando a las autoridades competentes”. Además, precisó que, “por prevención y a recomendación del Ministerio de Educación”, se decidió suspender las actividades escolares del día, a la espera de avances en la investigación y garantías de seguridad.
El comunicado lleva la firma de las Escuelas P. Edgardo Montaldo, que integran el complejo educativo: Jardín Belén 1472, Escuela Primaria Luisa Mora de Olguín 1027, Escuela Secundaria Don Bosco 3127 y Escuela Técnica y EEMPA 2061 Nazaret.
Qué decía el mensaje
El trapo colgado en el frente del edificio contenía un texto con acusaciones directas contra varias personas, a las que el escrito vinculaba con presuntas actividades delictivas y “lavado de dinero”. Entre los señalamientos, el mensaje apuntaba a “Joni Gómez” —mencionado como alguien que “está con domiciliaria en el centro”— y sumaba nombres como Gonzalo Rodríguez, Fabrizio, Adrián Otero, además de Dylan Cantero y Andy Bracamonte. En una de las frases más visibles, el lienzo afirmaba que “les lava la plata” y agregaba otras menciones, entre ellas Gustavo Maza, Dutra y Roberto San Juan.
Desde la institución evitaron profundizar sobre el contenido y se limitaron a confirmar que el hecho fue reportado y que se aplicaron medidas preventivas. “Confiamos en la pronta resolución del caso, augurando vías pacíficas y preventivas de cierre de esta problemática”, concluye el texto.
Otro ataque: Casiano Casas al 1000 y una molotov
En paralelo, se reportó otro episodio en Casiano Casas al 1000, donde también apareció un trapo amenazante y, según los datos aportados, arrojaron una bomba molotov. El hecho refuerza la preocupación por una seguidilla de intimidaciones que, en distintos puntos de la ciudad, utiliza escuelas como “pantalla” para exhibir mensajes y elevar tensión en los barrios.
Por estas horas, la investigación busca determinar quiénes colocaron los lienzos, cómo se movieron y si existen registros de cámaras o testigos que permitan identificar a los responsables. Mientras tanto, las comunidades educativas quedan en el medio: con clases suspendidas, familias en alerta y la exigencia de respuestas rápidas para volver a la normalidad.
