En cuatro jornadas se realizaron 466 inspecciones vehiculares, de las cuales 383 incluyeron pruebas de alcohol en sangre. El registro más alto detectado alcanzó los 1,89 gramos por litro. Además, se labraron 40 actas por diversas infracciones vinculadas a irregularidades en la documentación y faltas a la normativa de tránsito.
Cambio de puntos y reclamos vecinales
Los controles se concentraron en zonas donde se habían advertido reuniones de vehículos y conductas de riesgo, especialmente en sectores cercanos a la costa. A partir de denuncias de vecinos de Costa Alta, los operativos modificaron su ubicación habitual y se trasladaron desde el área de La Florida hacia inmediaciones del puente Rosario–Victoria.
Entre los puntos intervenidos se encuentran Eudoro Carrasco y Gallo; avenida José María Rosa y Guaymallén; Carrasco y Escauriza; bulevar Oroño y Lamadrid; San Martín y Virasoro; y Carrasco y Puccio.
Prevención y sanciones
Desde la Secretaría de Control y Convivencia indicaron que estos despliegues buscan reducir prácticas ilegales como las picadas callejeras y la conducción bajo efectos del alcohol, ambas contempladas en la normativa vigente con multas, retención de licencias y secuestro de vehículos.
Las autoridades remarcaron que el objetivo central es reforzar la seguridad vial y disminuir situaciones que ponen en riesgo tanto a conductores como a peatones, además de atender las demandas de residentes afectados por ruidos y circulación peligrosa durante la noche.




















