El Gobierno nacional oficializó una nueva presentación del Documento Nacional de Identidad que empezará a regir desde el domingo 1° de febrero. La actualización incluye un rediseño integral del DNI, con el objetivo de sumar más medidas de seguridad y adecuarlo a estándares internacionales. En paralelo, también se definieron cambios para el pasaporte argentino.
La nueva credencial será un DNI electrónico fabricado en policarbonato multicapa, con grabados láser, impresión a chorro de tinta y un chip “sin contacto”. Según la normativa, el formato apunta a alinearse con la Norma 9303 de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI). En la cara principal se incorporará el ícono de DNI electrónico y se mantendrán los datos esenciales de identificación: nombre y apellido, sexo, número de documento, nacionalidad, fecha de nacimiento, fecha de emisión y vencimiento, ejemplar, número de serie, número CAN, imagen “fantasma” y firma del titular cuando corresponda. Para menores de 5 años, la firma será la del padre, madre, tutor o representante legal, y en el caso de recién nacidos se implementará un DNI “0 Año”, válido únicamente dentro del país y con información biográfica y filiatoria.
En el reverso se consignarán datos complementarios como el domicilio y el lugar de nacimiento, además de la firma del Ministerio del Interior, el número de CUIL y de trámite, un código QR, zona de lectura mecánica y otra imagen fantasma. La disposición aclara que los DNI y pasaportes emitidos antes del 1° de febrero conservarán plena validez hasta su fecha de vencimiento original. En cuanto al pasaporte, la nueva versión pasará a tener 34 páginas y sumará una hoja de policarbonato personalizada con grabado láser, pensada para reforzar la protección de datos y facilitar la verificación de identidad.






















