La búsqueda de Micaela Albornoz sumó un nuevo eje de investigación luego de que las autoridades detectaran movimientos bancarios vinculados a la tarjeta de débito de la joven en la provincia de Córdoba. Los registros podrían aportar información clave para reconstruir su recorrido y determinar qué ocurrió después de que desapareciera en Rosario.
El secretario de Gestión Institucional de Santa Fe, Federico Angelini, informó que el análisis de cámaras de videovigilancia permitió establecer que el 24 de junio, día en que fue vista por última vez, Micaela salió de su casa en barrio Villa Manuelita y viajó en transporte público hasta la Terminal de Ómnibus Mariano Moreno. Allí permaneció durante varios minutos recorriendo distintas boleterías y, según las imágenes, todo indica que habría adquirido un pasaje antes de dirigirse al sector de partidas.
A partir de esa reconstrucción, la investigación detectó operaciones realizadas con su tarjeta bancaria en la ciudad de Córdoba. Entre ellas figuran una extracción de efectivo en un cajero automático y una compra en un local de comidas rápidas, movimientos que ahora son analizados por los investigadores para determinar si fueron efectuados por la propia Micaela o por otra persona.
Con ese objetivo, la Justicia y el Ministerio de Seguridad solicitaron registros de cámaras de vigilancia ubicadas en los lugares donde se realizaron las transacciones. El análisis de esas imágenes será determinante para establecer quién utilizó la tarjeta y si la joven efectivamente llegó a territorio cordobés.
La denuncia por la desaparición fue radicada el 25 de junio y desde entonces intervienen la Fiscalía, la Policía de Investigaciones y distintos organismos especializados en búsqueda de personas. En un primer momento, los operativos se concentraron en Rosario, donde se realizaron rastrillajes, relevamientos de cámaras y distintas medidas impulsadas a partir de datos aportados por familiares y testigos.
Durante las últimas semanas, familiares y allegados encabezaron movilizaciones para reclamar una mayor celeridad en la investigación y mantener visible el caso. La familia sostiene que Micaela atraviesa un cuadro de salud mental y necesita medicación, por lo que insiste en que no se ausentó voluntariamente y solicita que cualquier persona que pueda aportar información se comunique de inmediato con las autoridades.
