El departamento Rosario se convirtió en la zona con mayor nivel de morosidad de la provincia de Santa Fe, con un 17,11% de personas que acumulan deudas impagas durante al menos 90 días.
El indicador está casi tres puntos por encima del promedio provincial, ubicado en el 14,29%, y se aproxima a la media nacional del 17,4%.
Los datos surgen del denominado Mapa de la Deuda, una herramienta elaborada por el Centro de Estudios para la Ciudad a partir de información de la Central de Deudores del Banco Central de la República Argentina.
Más de 137.000 deudores en mora
El informe contabiliza 137.472 deudores únicos con atrasos dentro del departamento Rosario, cuya cabecera es la ciudad homónima.
Esa cifra representa el 41,54% de todas las personas en mora registradas en la provincia.
En Santa Fe, 330.842 personas llevan tres meses o más sin cancelar sus compromisos crediticios. Pese a ese número, la provincia permanece por debajo de la media nacional.
El escenario rosarino resulta más complejo porque combina un elevado número de deudores con niveles particularmente altos en algunos tipos de financiamiento.
Los créditos comerciales, entre los más comprometidos
La mayor proporción de impagos aparece entre los proveedores no financieros de crédito.
Esta categoría incluye compañías dedicadas a la venta financiada de electrodomésticos y otros bienes de consumo, como Cetrogar, Megatone, Frávega y firmas similares.
En ese segmento, la tasa de mora supera el 51%. De unas 105.604 personas endeudadas, 51.223 acumulan atrasos superiores a tres meses.
Las empresas no financieras emisoras de tarjetas de crédito o compra presentan otro nivel preocupante. Allí, la falta de pago alcanza aproximadamente el 38%.
La categoría comprende tarjetas administradas por cadenas comerciales y compañías como Carrefour, Coto, Cencosud, Italcred y American Express.
En el caso de los neobancos y plataformas digitales de financiamiento, la tasa llega al 21,6%, también por encima del promedio general de Rosario.
Menor atraso en los bancos tradicionales
La situación es menos grave dentro del sistema bancario convencional.
Los bancos públicos registran una morosidad cercana al 8%, mientras que las entidades privadas alcanzan aproximadamente el 16%.
La diferencia entre los bancos y los proveedores comerciales puede estar vinculada con las condiciones de acceso, las tasas de interés y el perfil de quienes utilizan cada modalidad de financiamiento.
Los consumidores que no consiguen préstamos bancarios suelen recurrir a mecanismos alternativos, que en muchos casos presentan costos financieros más elevados.
Los jóvenes, los más afectados
El relevamiento también muestra una fuerte relación entre edad y dificultades de pago.
Entre las personas de hasta 25 años, la morosidad alcanza el 37,9%. En el segmento de 26 a 35 años se ubica en el 26,39%.
A partir de los 36 años, el porcentaje comienza a descender. La tasa es del 17,17% entre quienes tienen entre 36 y 45 años y continúa reduciéndose hasta aproximarse al 10% entre los mayores de 75.
Los datos reflejan que los adultos jóvenes enfrentan mayores dificultades para sostener sus compromisos financieros, en un contexto marcado por ingresos inestables, menor acceso al crédito formal y un mayor uso de plataformas de financiación inmediata.
El mapa expone así una situación desigual dentro de Santa Fe: mientras la provincia mantiene un promedio inferior al nacional, Rosario concentra el mayor número de atrasos y los niveles más elevados en varios rubros de consumo.
