La ciudad mexicana de Tulum se encuentra en el extremo sur de la Riviera Maya. Se la conoce como Pueblo Mágico y por su belleza es un destino turístico internacional. Este fin de semana, ese paraíso se convirtió en un escenario atroz cuando tres ataques sicarios dejaron un regadero de muerte y horror. Uno de los blancos fue Jona, un peluquero de 37 años oriundo de Fray Luis Beltrán que trabajaba de Seguridad en un complejo turístico. Dos motociclistas llegaron al lugar donde se desarrollaba un evento y lo acribillaron a plena luz del día.
Su familia no encuentra consuelo. Había viajado hace dos meses para ahorrar dinero durante la temporada alta y tenía previsto regresar a la Argentina en febrero porque se había enterado que iba a ser papá. Ahora necesitan ayuda económica para poder repatriar sus restos al país.
“A todos nos golpeó fuerte esta noticia pero necesitamos avanzar para repatriar los restos de Joni. La logística es muy costosa y nos excede. Necesitamos de la ayuda de todos ustedes, amigos, conocidos, clientes y cada persona donde seguramente mi hermano dejó una huella de cariño y amor”, escribió su hermana en redes sociales aclarando que por más mínimo que sea el aporte los ayuda. El alias para enviar transferencia es jona.regreso.arg. Y el CVU es 0000003100041824436446, a nombre de Jaquelina Estefanía Minucci.
¿Quién era Jona?
Jonatan Minucci tenía 37 años. Nació en Fray Luis Beltrán, una ciudad del cordón industrial santafesino ubicada a pocos kilómetros de Rosario. Trabajó como empleado en la firma Fabricaciones Militares S.A.U. y más tarde abrió su propia peluquería que llamó “Good Look”.
En noviembre pasado decidió viajar a México y probar suerte durante la temporada de verano. Llegó a la ciudad Tulum con tijeras, cepillos y otros elementos de peluquería con la intención de ganar dinero con su profesión pero terminó haciendo un poco de todo, trabajos de plomería, electricidad y seguridad privada en eventos.
Durante su corta estadía en el destino turístico mexicano recibió una noticia que lo cambiaría todo: iba a ser papá. Así que ya tenía previsto regresar a la Argentina en febrero próximo para encontrarse con su compañera Lucina, de 32 años y volver a instalar una peluquería en la ciudad de San Lorenzo.
Pero sus sueños se apagaron a tiros el viernes pasado cuando un grupo de sicarios que se desplazaba en moto lo acribilló en su lugar de trabajo. En el mismo lugar, el Vesica Tulum Canote Club, ubicado sobre una ruta nacional, otros dos jóvenes fueron heridos a balazos. El crimen fue perpetrado a las dos de la tarde y provocó pánico. Antes y después hubo otros dos atentados similares en la ciudad de la Riviera Maya en momentos en que se desarrollaba un festival de música electrónica internacional con DJs de todo el mundo. Las autoridades investigan si los ataques son parte de una misma saga que en 48 horas provocó un reguero de sangre en Pueblo Mágico.
Saga violenta
Según publicaron medios mexicanos, el ataque contra Jona fue perpetrado por dos sicarios que disaparon ocho veces con pistolas calibre 9 milímetros. Los plomos lo hirieron en el rostro, el cuello, el tórax y los brazos. Logró sobrevivir las primeras horas pero falleció al día siguiente en un hospital de Playa del Carmen, donde permanecen internados otros dos hombres de 30 y 34 años. El más joven, Deyran de Jesús, también trabajaba en el lugar. Mientras que Saúl P. era un turista oriundo de la ciudad de México.
Horas antes de ese ataque otra ejecución ya había sembrado terror en la ciudad de Telum. Ocurrió durante la madrugada de ese viernes cuando un hombre, también de 37 años, fue ejecutado en medio de uno de los eventos del festival de música electrónica por el DJ Solomun, en un lugar conocido como Tehmplo frente a una multitud de turistas nacionales y extranjeros. Lo identificaron como Edgardo C. Los investigadores no descartan hipótesis pero vinculan este primer hecho a disputas de narcomenudeo.

Al final del viernes, cuando ya se habían ejecutado dos ataques sicarios se desarrolló el tercero. Tuvo lugar minutos después de las diez de la noche en la colonia Arrecifes, sobre la prolongación Kukulkán, donde un hombre fue blanco de varios disparos. Vecinos contaron a las autoridades que escucharon al menos diez detonaciones y como los servicios de emergencias tardaron mucho en socorrerlo fue llevado por conocidos al hospital más cercano. Por la gravedad de las lesiones lo trasladaron al hospital de Playa del Carmen, donde falleció un día después.
Doble dolor
Las noticias que llegan desde lejos son difíciles de procesar y en medio del dolor, la familia de Jona se encuentran con la imposibilidad de costear el traslado de sus restos para poder despedirse. Por eso aclaran que cualquier ayuda sirve.




















