El Gobierno nacional oficializó la designación de Juan Bautista Mahiques como nuevo ministro de Justicia, en reemplazo de Mariano Cúneo Libarona. El cambio implica una reconfiguración del área judicial y una nueva etapa en la estrategia oficial para avanzar en nombramientos clave dentro del Poder Judicial.
La modificación en el gabinete también incluye la llegada de Santiago Viola como secretario de Justicia, en lugar de Sebastián Amerio. Con este movimiento, la administración nacional busca ordenar el funcionamiento interno de la cartera y fortalecer su influencia en los procesos de selección de magistrados.
Los desafíos inmediatos de la nueva gestión
Uno de los principales objetivos del nuevo ministro de Justicia será impulsar más de 150 pliegos destinados a cubrir vacantes en la Justicia federal y nacional, donde actualmente cerca del 40% de los cargos permanecen sin titular.
La estrategia oficial apunta a avanzar prioritariamente en juzgados y tribunales inferiores, dejando fuera de esta etapa los cargos que requieren mayorías especiales en el Senado, como los integrantes de la Corte Suprema o el Procurador General.
En ese marco, se prevé un primer envío de alrededor de 50 ternas, mientras continúan en trámite concursos relevantes en el Consejo de la Magistratura, incluidos juzgados federales de Comodoro Py considerados de alta sensibilidad institucional.
Perfil y trayectoria
El nuevo ministro de Justicia se desempeñaba desde 2019 como titular del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires. Además, preside la Asociación Internacional de Fiscales desde 2022 y tuvo participación en el Consejo de la Magistratura durante la gestión presidencial de Mauricio Macri.
Su trayectoria está vinculada históricamente al ámbito judicial. Integra una familia con fuerte presencia en tribunales federales y organismos institucionales, lo que refuerza su perfil técnico dentro del área.
Reordenamiento político
La designación responde a un proceso que se venía gestando desde hace meses, en un contexto de desgaste de la gestión saliente. El recambio también consolida la influencia del círculo político más cercano al Presidente en los asuntos judiciales y partidarios.
De cara a un año preelectoral, el oficialismo considera prioritaria la cobertura de vacantes en instancias clave, especialmente aquellas que tienen impacto directo en procesos penales y decisiones de alto perfil institucional.
La intención es avanzar de manera gradual en las negociaciones legislativas, enfocándose en cargos estratégicos y en acuerdos con sectores provinciales interesados en determinadas designaciones.
Nueva etapa en la política judicial
Con la llegada del nuevo ministro de Justicia, el Gobierno busca imprimir mayor dinamismo a la política de nombramientos y fortalecer la seguridad jurídica como eje de gestión.
La discusión por la integración de la Justicia federal se perfila así como uno de los capítulos centrales de la agenda institucional en los próximos meses, en un escenario atravesado por negociaciones parlamentarias y definiciones estratégicas rumbo al próximo calendario electoral.
