La aparición de numerosos peces muertos en distintos tramos del río Carcarañá encendió la alerta en varias localidades del sur santafesino y abrió una investigación oficial para determinar qué pasó. El Ministerio de Ambiente y Cambio Climático comenzó a tomar muestras de agua y ejemplares para enviarlas a laboratorio, mientras reiteró una recomendación clave: no consumir peces encontrados muertos, especialmente si ya están en estado de descomposición.
El secretario de Biodiversidad provincial, Alejandro Luciani, explicó que se manejan distintas hipótesis y que el análisis buscará identificar si hubo presencia de algún químico que haya afectado el curso de agua. Los resultados podrían estar disponibles en los próximos días, una vez que se completen los estudios técnicos.
Las hipótesis: contaminación y arrastre de sedimentos
Además de la posibilidad de contaminación puntual, desde el territorio surgió otra línea de análisis. El presidente comunal de Pueblo Andino, Federico Martello, planteó que las lluvias recientes podrían haber arrastrado sedimentos con agroquímicos acumulados en campos que drenan hacia el Carcarañá, lo que habría impactado en la fauna del río.
Un fenómeno extendido: desde San José de la Esquina hasta Oliveros
La mortandad no se habría concentrado en un solo punto: la presencia de peces muertos fue advertida desde San José de la Esquina hasta Oliveros, y hasta el lunes todavía se observaban ejemplares que seguían siendo llevados por la corriente.
Mientras avanzan los peritajes, el foco está puesto en determinar si se trató de un episodio aislado o si responde a un problema ambiental más profundo. Por lo pronto, la provincia busca precisar el origen con evidencia de laboratorio antes de confirmar responsabilidades o medidas adicionales.



















