La licitación de la Hidrovía Paraná-Paraguay atraviesa una instancia determinante: este viernes 27 de febrero finaliza el período para la presentación de propuestas y se procederá a la apertura de sobres en el proceso que definirá quién administrará durante los próximos 25 años la vía navegable troncal.
El corredor concentra cerca del 90% del comercio exterior argentino y una porción significativa de los intercambios del Mercosur, por lo que la adjudicación tendrá impacto directo en la estructura de costos logísticos, la competitividad exportadora y el funcionamiento del sistema portuario.
Con la apertura formal de ofertas se iniciará la etapa de análisis técnico, jurídico y económico de las propuestas que cumplan con los requisitos establecidos en el pliego.
Qué contempla la nueva concesión
El esquema licitatorio prevé un programa de inversiones que superaría los 10.000 millones de dólares a lo largo del período concesionado, junto con modificaciones estructurales en la operatoria del sistema.
Entre los principales puntos se destacan:
- Profundización del canal hasta 40 pies, lo que permitiría completar cargas en los puertos de origen y disminuir costos logísticos.
- Incorporación de herramientas tecnológicas orientadas a reforzar la seguridad y la trazabilidad de la operatoria.
- Integración de nuevos tramos, incluyendo a la provincia de Entre Ríos dentro del esquema operativo.
- Creación de un órgano de control con participación público-privada para supervisar el cumplimiento del contrato durante los 25 años.
- Reducción superior al 10% en dólares en la tarifa vigente.
El objetivo oficial es garantizar previsibilidad a largo plazo en tareas clave como el dragado, el balizamiento y el mantenimiento de la principal vía de salida de la producción agroindustrial, energética e industrial del país.
Cómo continúa el proceso
Tras la apertura de sobres comenzará la evaluación de antecedentes y propuestas técnicas. La definición del adjudicatario podría conocerse entre fines de abril y comienzos de mayo, una vez concluido el análisis integral de las ofertas.
La organización del procedimiento estuvo a cargo de la Agencia Nacional de Puertos y Vías Navegables, que durante 2025 impulsó instancias de consulta con actores del sector marítimo y portuario, gobiernos provinciales y representantes empresariales y sindicales.
Además, el proceso contó con una revisión externa a cargo de Naciones Unidas, que examinó la confección de los pliegos y las distintas etapas administrativas bajo estándares internacionales.
En paralelo, se avanzó en la conformación del Consejo de Control de la Vía Navegable Troncal, organismo destinado a realizar un seguimiento permanente de la concesión.
La definición del nuevo operador es considerada clave para el desarrollo logístico del país en las próximas décadas, dado el peso estratégico de la hidrovía en el comercio regional.



















