El hecho fue advertido a través de la frecuencia radial policial, que comisionó a una unidad al lugar tras el aviso. Al arribar, los efectivos constataron la presencia del cajón funerario en las inmediaciones.
En el lugar, un hombre de 57 años explicó que había visto el féretro apoyado junto al contenedor y que, como suele realizar tareas de limpieza en la zona, decidió arrojarlo al interior del mismo junto con otros residuos.
Al inspeccionar el contenedor, el personal policial observó una bolsa de plástico que contenía un féretro de tamaño mediano, el cual se encontraba vacío.
Las actuaciones correspondientes quedaron a cargo de la autoridad competente para determinar el origen del objeto y las circunstancias en las que fue abandonado.
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