El caso de Luna Aylén Zárate, la adolescente de 13 años que era intensamente buscada en Rosario, tuvo un giro devastador cuando su familia confirmó que la joven había fallecido hace más de un mes tras ser atropellada en la zona sudoeste de la ciudad. Su cuerpo permaneció sin identificar en el Instituto Médico Legal desde el 24 de diciembre, mientras sus familiares la buscaban sin respuestas.
Tras reconocer el cuerpo, la abuela de Luna brindó un crudo testimonio en medios de comunicación y expresó su indignación por lo ocurrido. “Era lo único que nunca me iba a imaginar en la vida: que un fiscal me mandara a reconocer un cuerpo”, relató. Según explicó, la familia había radicado la denuncia por la desaparición el 30 de diciembre, pero durante semanas no recibió información oficial sobre el destino de la adolescente.
La mujer cuestionó duramente la falta de comunicación entre las distintas áreas del Estado y sostuvo que recién se activó la búsqueda cuando el caso tomó estado público. “Hace un mes y una semana que mi nieta estaba muerta y nadie nos dijo nada. Recién ayer se empezaron a mover cuando salió en los medios”, afirmó, visiblemente conmocionada.
Además, la abuela aseguró que nunca tuvieron conocimiento del siniestro vial en el que murió Luna y planteó dudas sobre lo ocurrido. “Ese accidente no estuvo en ningún lado, no sabemos nada. No sabemos si la tiraron y la pasaron por encima o qué pasó”, sostuvo, y pidió que se investigue cómo fue posible que el cuerpo permaneciera como NN durante tanto tiempo.
Finalmente, la mujer apeló a la solidaridad para poder despedir a su nieta de manera digna. “Ella no buscó esto, la citaron y no volvió más. Me duele no poder pagarle una despedida como corresponde”, expresó, mientras reclamó justicia y responsabilidades por lo sucedido y dejó su número: 341 595-8087.





















