En momentos donde el caso del tirador de la escuela de San Cristóbal, que acabó con la vida del estudiante Ian Cabrera, dejó sensible a toda la comunidad educativa de la región, este viernes se conoció que un alumno del colegio rosarino María Auxiliadora, ubicado en San Juan al 1600, llevó una bala dos veces en esta semana. El hecho generó preocupación en algunos padres que denunciaron lo ocurrido y pidieron medidas de seguridad a las autoridades del establecimiento. Por su parte, la institución aseguró que activó los protocolos requeridos y pidió “tiempo” por la “complejidad de la situación”. A su vez, el curso al que va el involucrado sacó una carta abierta: “Lo que nos importa es estar atentos a los otros, en especial al que está siendo acusado gravemente”.
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Todo comenzó cuando Pablo, padre de chicos que van al complejo educativo, expusó lo sucedido frente a las cámaras de El Tres. “El lunes mi hijo fue al colegio, que va al primer año. Un compañero le exhibió una bala y él se asombró. Vino, me contó a la noche. Quedamos en ver qué pasaba este martes y miércoles. Ayer jueves me contó que volvió a repetirse (la situación), pero ante otros compañeros. Ahí fue que cuatro chicos fueron a la dirección y se lo comunicaron a la directora”, relató el adulto.
El hombre también contó que uno de sus hijos fue amenazado por el alumno que llevó el proyectil. “Lo que vemos hoy es que no vino parte de segundo año, de tercero, cuarto y quinto. Faltó mucha gente por estos hechos”, aseguró. “Le manifesté a una directiva que hasta que no nos brinden seguridad no podemos mandar a los chicos al colegio”, concluyó.
La palabra de la escuela
Desde el establecimiento educativo, comunicaron en la jornada que “se han respetado todos los Protocolos de Seguridad a los fines de garantizar el bienestar y la integridad de todos los alumnos”. “Dicha situación, efecto de una sociedad que día a día profundiza sus desigualdades y la violencia en que vive, nos sigue comprometiendo”, continuaron sobre los dos hechos que generaron la alteración de dicha comunidad.
“La complejidad de la situación requiere de tiempo, de análisis y discernimiento para tomar las decisiones que el caso requiera para el bien de todos”, finalizaron.
Estar atentos a los otros
En una carta abierta, los alumnos de quinto año, curso que integra el joven acusado, se expresaron sobre el tema. “Queremos contarles lo que de verdad vivimos, fuera de los rumores y de ´lo que se dice´. Lo que nos importa, hoy más que nunca, es estar atentos a los otros, en especial al alumno que está siendo acusado gravemente“, comentaron en el escrito.
“Dentro de nuestra escuela, se construye un clima de calma y contención, esperando con tranquilidad y empatía respuestas. Solicitamos que los medios sean respetuosos y puedan reflejar todo lo que vivimos diariamente. Buscamos que nuestra voz también sea escuchada, porque en un mundo donde los adolescentes están vinculados al desastre, hoy somos los más cuerdos“, concluyeron.




















