Un grupo de enfermeros autoconvocados de Rosario y del sur provincial se movilizó desde Plaza San Martín hasta el Monumento a la Bandera para visibilizar lo que describen como una situación crítica del sector: salarios bajos, precarización y jornadas extendidas por falta de personal.
Durante la marcha, aseguraron que un enfermero “hoy está cobrando alrededor de $800.000 o $900.000, o incluso menos”, y plantearon como reclamos centrales un salario digno, el pase a planta y el reconocimiento profesional. En ese marco, exigieron que se aplique la Ley 13.968, que reconoce a los licenciados en Enfermería como profesionales de la salud, y la Ley 12.501 (artículo 25), que los encuadra como “personal de riesgo”.
Los manifestantes denunciaron además que “más del 80%” del personal está en condiciones precarias, y señalaron que muchos trabajadores deben sostener múltiples empleos combinando tareas en el ámbito provincial y privado para completar ingresos.
Otro punto del reclamo fue la carga horaria: describieron jornadas de 6 u 8 horas que terminan extendiéndose por presión ante la falta de incorporaciones, con turnos que pueden saltar a 12 o 24 horas. Según expresaron, esa dinámica impacta en la salud física y mental del personal y termina empujando el desgaste.
Como cierre, informaron que presentaron un petitorio dirigido a “cuatro partes responsables” —sector privado, sector público, Municipio y Nación— y afirmaron que hasta ahora no recibieron respuestas, por lo que decidieron volver a la calle para insistir con el planteo.


















